Diario de referencia para pacientes, familiares, profesionales de la salud e investigadores.
viernes, 22 de enero de 2010
La mitad de los pacientes con trastornos mentales severos se reinserta en sociedad gracias a la terapia grupal y multifamiliar.
El tejido social, compuesto por familiares y amigos del paciente, resulta esencial para la recuperación.
Los psicofármacos actuales atacan los puntos diana y tienen menos efectos secundarios (no crean dependencia, ni provocan enfermedades metabólicas).
Los profesionales de AMSA consideran fundamental la formación sanitaria tanto de los pacientes como de sus familiares.
Trastorno bipolar y esquizofrenia. Estas dos patologías, la segunda de ellas en sus variantes más severas, atienden los profesionales de la Unidad de Psicosis de Avances Médicos S.A (AMSA).
“Hay dos tipos de pacientes: aquellos con un grado de trastorno muy severo y moderado”, explica Florencio Moneo, psiquiatra de AMSA y responsable de esta unidad. “Aproximadamente la mitad de ellos consigue recuperarse, es decir, reinsertarse en la sociedad. Los que no lo consiguen acaban en el INEM o en trabajos protegidos”, agrega.
El tratamiento suele durar alrededor de 4 meses (y la asistencia media es de 15 pacientes) y, según Moneo, “la red social de apoyo –familiares y amigos- es clave para la recuperación del paciente”. También lo es la medicación. “Es muy importante emplear los psicofármacos actuales, puesto que atacan las puntos diana y tienen menos efectos secundarios (no crean dependencia, ni provocan enfermedades metabólicas)”.
En general, los tratamientos son grupales y multifamiliares “ya que hay que procurar que el ambiente sea lo más parecido al sitio donde se reintegran, la sociedad”. Para ello trabaja un equipo interdisciplinar formado por psiquiatras, psicólogos y terapeutas, además “de gente en prácticas que entra y sale, y que contribuye a que el grupo no se vuelva sectario”, señala el experto de AMSA.
Además, los profesionales de AMSA hacen hincapié en la formación sanitaria tanto de los pacientes como de sus familiares, algo que consideran “fundamental”. Por otra parte, el responsable de la unidad indica que “en muchas ocasiones los pacientes vienen de las hospitalizaciones de otros hospitales –Basurto, Zamudio y San Juan de Dios-, por lo que llegan moderadamente estabilizados”.
FUENTE: Noticias Médicas.es
jueves, 21 de enero de 2010
Una variante genética asociada a la depresión y al trastorno bipolar, afirma un estudio del NIH
Investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos han identificado una variante genética en el cromosoma 3p21.1 que influye en el riesgo de desarrollar trastornos graves del estado de ánimo, incluyendo el trastorno bipolar y el trastorno depresivo mayor.
El descubrimiento, que se publican en la edición digital de “Nature Genetics”, apoya la teoría de que las variantes genéticas que influyen en el trastorno bipolar y el trastorno de depresión mayor se solapan.
Son dos tipos amplios de los trastornos del estado de ánimo que en conjunto afectan a varios cientos de millones de individuos en todo el mundo. El trastorno depresivo mayor se caracteriza por sentimientos de tristeza y baja autoestima, pérdida de placer, alteración del sueño y el apetito, baja energía y concentración pobre.
Por su parte, el trastorno bipolar se caracteriza por periodos alternantes de depresión y ánimo elevado o manía. La conducta maniaca a menudo incluye ilusiones de grandeza, hiperactividad, mayor energía y conducta arriesgada. Tanto el trastorno bipolar como la depresión están asociados a un mayor riesgo de suicidio.
Los científicos, dirigidos por Francis McMahon, realizaron un metaanálisis de cerca de 7.000 individuos con trastorno mayor del estado de ánimo y descubrieron que las variantes genéticas en el cromosoma 3p21 se asociaban a un mayor riesgo de desarrollar estos trastornos.
FUENTE: tomado de JANO.es
miércoles, 13 de enero de 2010
El Mundo Bipolar
Vamos a entrar en el mundo del paciente bipolar. ¿Me acompañan? Conviene siempre tener presente, durante todo el recorrido, que en el bipolar se exagera un modo de funcionar universal que es inherente a la vida humana, del que todo disponemos: el antagonismo complementario de los opuestos.
Entre la oscilación inmoderada de la bipolaridad y la rigidez envarada de la esclerosis existe un punto de equilibrio posible que no se trata de una localización fija sino dinámica, de un punto que no es tanto un lugar preciso como un intervalo, una zona donde los antagonismos se hacen conciliables. En suma, una gama de matices.
Esto quiere decir que ser estático no se corresponde a una posibilidad sana de ser. La estabilidad por sí misma no debiera ser un valor terapéutico a conquistar, pero sí el movimiento proporcionado, la armonía móvil, la solidez flexible, el arraigo sin estancamiento.
Si consideramos como el rasgo característico de la bipolaridad su inestable vaivén cíclico, el hecho de que quien la padece va y viene, de un modo más o menos irregular, de un polo a otro entre la alegría y la tristeza, conviene considerar que tal alternancia, para ser considerada disfuncional, tiene que ser desmesurada y excluyente, es decir, debe reflejar esa imposibilidad interna de la persona para integrar polaridades, su dificultad de aceptar y de vivir en plenitud la ambivalencia. Desde el blanco al negro hay una variada progresión de grises, y en esto consiste la dificultad bipolar: su incapacidad para detenerse en matices y gradientes emocionales.
Textura de la bipolaridad
Las presentaciones típicas de la bipolaridad se manifiestan bajo la apariencia alternada y excluyente de depresión y manía, pero existe un gran grupo de apariciones en donde ambas series emocionales son contemporáneas y superpuestas, y se las conoce como "formas mixtas".
Esta última posibilidad no constituye una rareza sino más bien una condición bastante frecuente en la clínica, pero la simultaneidad de síntomas no significa integración ambivalente. Así es como ocurre, por ejemplo, en la manía disfórica (manía depresiva) o en la depresión agitada. Por otra parte, varias investigaciones clínicas muestran que esta manifestación de la bipolaridad es más virulenta, más resistente al tratamiento, más grave en sus síntomas y con el índice más alto de riesgo de suicidio, y es, al mismo tiempo, la que esconde el mayor grado de creatividad.
Pero ya sea bajo una u otra apariencia, la bipolaridad comparte un semblante o textura común que podría resumirse de la siguiente manera:
- Oscilación inestable del humor
Esta ciclicidad puede estar separada por mesetas, de aparente o real armonía, pero la posibilidad de caer en una fase de depresión o de manía está presente como una amenaza constante. De manera que la oscilación toma, aquí, la figura de algo recurrente pero impredecible. El día y la noche se suceden de un modo "estable"; en cambio, en el acontecer bipolar todo es incierto, cíclico e inestable. ["Ya es franca desazón lo que antes era risa" (Alfonso Reyes).]
- Comportamiento irregular
Naturalmente, esto provoca que se resientan sus rendimientos en las distintas áreas de su vida y que aparezcan, ante los demás, como personas inconstantes y poco disciplinadas. Muchas veces, estos comportamientos son, además, explosivos, como un terremoto que brota de pronto, inesperada e inexplicablemente, tanto para el sujeto como para los que lo rodean.
- Actitud frente a la fatiga
El observador inexperto, al ver esta actitud, deduce que el bipolar carece de voluntad y firmeza, y no le falta razón, pero esto ocurre por motivos diferentes a los que el piensa. No se trata, por ejemplo, de escasez de disciplina sino una necesidad de estimulación renovada y siempre creciente que, en caso de faltar, lo hunde en el tedio y el desinterés.
Pero hay que tener en cuenta que el puño de la depresión que aprieta en silencio el corazón del bipolar (aún en su manía) es, también, uno de los motivos de su agotamiento. Por una parte, consume su energía interior, y por otra, lo enfrenta a un mundo cargado de adversidad que lo aplasta. ["No, no es cansancio... / Es una cantidad de desilusión que se me entraña / en el pensamiento, / es un domingo al revés / del sentimiento, / un feriado pasado en el abismo..." (Fernando Pessoa).]
- Vínculos y proyectos
- Reacción frente a situaciones nuevas
Ocurre algo similar respecto a los objetos y a las personas: acercamiento afectivo fácil pero sin consecuencias prolongadas. Ahora bien, si este contacto les provoca mucha efervescencia, puede llegar a ser explosivo y sin transiciones. A pesar de la intensidad no por eso, sin embargo, deja de ser superficial.
Esto explica dos modelos interpersonales muy frecuentes del bipolar: no involucrarse (que los otros interpretan como falta de compromiso) y el contrario, el involucrarse totalmente, sin gradientes previos. En este sentido, es típico que cuando un bipolar conoce a una persona que le despierta atracción sexual reaccione, por ejemplo, de este modo: "Hola que tal, ¿Cómo te llamas? ¿Nos vamos a vivir juntos?". [Me recuerda el breve poema confesional del poeta mexicano Efraín Huerta: "En / cuestiones / de amor / (o como se llame) / siempre / he sido / un tanto / prematuro."]
- Autodestructividad
Es frecuente encontrar, en sus relatos, un reconocimiento de que sus actitudes y obras fueron las causantes de sus pérdidas, tanto materiales como anímicas. Que, muchas veces, podían visualizar con anticipación el resultado final desastroso de sus actos, pero que, aún así, no podían detener la impulsión coercitiva que los avasallaba. Es que, en las profundidades de sus almas, se puede descubrir un inconsciente y apremiante sentimiento autodestructivo que los sojuzga y que, seguramente, está enlazado con la herida en la autoestima y la valoración personal que los bipolares cargan. Es como si sus conductas expresaran: "Nada puedo tener, porque de nada soy merecedor".
Esto conlleva mucho sufrimiento y penurias, soledad, dificultades materiales y de inserción social, que llenan el corazón con una vivencia dolorosa irreparable.
- Sentirse incomprendidos
La razón de la creencia de que no existe persona que pueda entender los motivos del "desastre de sus vidas" se debe, en parte, al hecho de que son ellos los primeros que ignoran las causas, seguramente por su manifiesta dificultad para bucear en los repliegues de su intimidad.
Esta vivencia de no tener interlocutores, en oportunidades, los conduce a excluirse de una vida social activa. Pero, a la larga, la soledad -tanto a los bipolares como al resto de las personas y tal como dice Camilo José Cela- "puede llevarnos a extremos desangelados". En la toma de esta actitud de aislamiento no están gobernados por sentimientos de orgullo o superioridad, sino arrastrados por una sensación de desarraigo y desconexión.
La sensación de no pertenecer se ha convertido, para el bipolar, en un "callejón sin salida", donde por momentos se siente: ["Inmóvil en la sombra, mudo como una planta, / sembrado, quieto, en un temor de nada, / con derrumbes de carne para adentro / pero sin haber muerto" (Jaime Sabines).]
Y del mismo modo como el sentirse incomprendido puede conducirlo al aislamiento, también puede llevarlo a la indiscriminación de sus conductas (por ej., la promiscuidad); pero el resultado es semejante en ambas reacciones: soledad, incomprensión.
Hay otro aspecto de este problema que se debe considerar con cuidado. Se trata de que el bipolar vive la realidad que piensa como evidente. Tal como expresan -con mayor precisión (y belleza) que mis palabras de terapeuta- estos versos de Pessoa: "Albergo en el pecho, como a un enemigo que temo ofender, / un corazón exageradamente espontáneo / que siente todo lo que sueño como si fuese real, / que acompasa con el pie la melodía de las canciones / que mi pensamiento canta, / canciones tristes, como las calles estrechas cuando llueve".
(Hago aquí una digresión que considero importante. Se podrá decir que, para fundamentar mis reflexiones acerca de la bipolaridad, "abuso" del gran poeta portugués Fernando Pessoa -y de sus famosos "heterónimos" (por ej., los versos anteriores los firma como Álvaro de Campos)- y de otros grandes poetas universales, en desmedro de reconocidos autores del campo de la Psiquiatría, la Medicina y la Psicología; es decir, que me baso en "ficciones" para describir un padecer tan real como el que nos ocupa; pero sucede que la poesía expresa mejor y más cabalmente las emociones -sobre todo, las de los bipolares- que cualquier obra escrita proveniente de la ciencia médica o las disciplinas psicofísicas. Y no exagero. Ya lo decía una autoridad como Aristóteles: "la Poesía es más verdadera que la Historia, porque ésta dice las cosas como fueron, y la Poesía, como debieron haber sido" -recuérdese aquí la tragedia griega y cuánto la estudió Sigmund Freud, por ej., deseoso de hurgar en el misterio del Inconsciente-. Desde luego, como terapeuta, uno tiene el deber de hacer silencio para escuchar y descubrir a la verdadera persona que se enmascara detrás de su sufrimiento y, sobre todo, de su discurso, sea éste poético o prosaico, realista o fantasioso, reticente o verborrágico, para acompañarlo, después, a encontrarse consigo mismo. Más aún: uno mismo, como terapeuta, debe estar muy despierto y muy advertido de los peligros de la fascinación por sus propios "versos", es decir, su propio discurso terapéutico, y volver sobre éste cada tanto para modificar "la letra" que deba ser modificada, sin miedo a nuevos errores o contradicciones (tan propios de los hombres, por otra parte...). Jorge Luis Borges decía: "Toda interpretación es una ficción que se agrega a la realidad". Y al fin de cuentas, la interpretación del padecer bipolar también es un discurso y, de algún modo, una ficción que se agrega a la realidad particular de quien sufre dicho padecer; por lo tanto, cualquier interpretación a partir de la cual se pretenda fijar para siempre un saber y una estrategia de cura o alivio de la bipolaridad, fracasará, pues ningún saber ni ninguna interpretación deben ser nunca unívocos, definitivos ni estáticos, sino dinámicos, es decir, deben permitirse oscilar como la vida misma, teniendo en cuenta, además, los nuevos aportes multidisciplinarios para el abordaje de este trastorno y, sobre todo, la historia personal, el talento a potenciar y la individualidad irrepetibles de cada paciente.
Ahora bien, los sueños de los bipolares no son ficciones para ellos, y las imágenes mentales que los forman tienen existencia concreta y, el carácter multidimensional de éstas, hace que sean muy difíciles de poner en palabras (a los poetas les resulta un poco más sencillo...). Téngase en cuenta el hecho de que "cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa" (Alejandra Pizarnik). Por otra parte, lo que ellos "ven" como algo real es -para quienes que los rodean- el atisbo de una sombra que no pueden llegar a representar y, menos aún, comprender.
- Atención flotante
Concentrarse les resulta problemático y el esfuerzo que deben realizar para lograrlo aumenta su oscilación, ya que contraría una tendencia natural opuesta y los hace entrar en confusión.
El bipolar está más abierto a experimentar la totalidad de los estímulos de la realidad que el común de las personas. Esto puede acarrear que, por una parte, si se desconoce su modo de pensamiento, se lo considere disperso, cuando en realidad su diafragma perceptivo está muy abierto, y por otra, él sea propenso a los "fracasos escolares o laborales", dado que los requerimientos académicos siguen patrones totalmente distintos de su modo de funcionar.
Sin embargo, es bueno tener presente que lo que a los bipolares les falta en concentración, les sobra en atención, puesto que, al igual que los disléxicos, son "atencionales natos".
- Voraz curiosidad
La curiosidad se conecta con el horror bipolar al aburrimiento y el fuerte desarrollo de los sentimientos de interés, que no tienen otro objeto que el estar interactuando activamente sobre las cosas con las cuales se relaciona. Cuando el tedio lo embarga suele intentar escapar de esta situación recurriendo a tres mecanismos básicos: ensoñación creativa (sueña despierto), cambiar su foco de atención hacia otro centro de interés y ponerse en movimiento.
La curiosidad conduce al bipolar (niño o adulto) a la búsqueda de nuevas experiencias, a intentar aprenderlo todo, tocarlo todo, entrometerse en todo. Esto puede resultar, para los otros, una molestia ["Yo era la fuente de la discordancia, la dueña de la disonancia, la niña del áspero contrapunto. Yo me abría y me cerraba en un ritmo animal muy puro", (ídem)], pero el bipolar no está asistido por un afán de fastidiar a nadie sino que actúa en función de un empuje natural de huir del hastío y de explorar el mundo. Las travesuras infantiles son un buen ejemplo de esta disposición a la aventura del conocimiento que es un ingrediente importante de las cualidades bipolares.
- El don de los matices
En este pasaje de un polo al otro, el bipolar va recorriendo una gama de gradientes a una gran velocidad. Esto le permite alcanzar, cuando está bien aspectado, el dominio de una vasta escala de emociones diferentes, en tiempo récord, y experimentar un arco muy amplio de tonos y matices afectivos en los vínculos y la comunicación.
Este talento -compartido con la creatividad- es inherente a la condición bipolar y, cuando el paciente está mal aspectado, permite comprender la oscilación como una manera de negarse a abrir las puertas al ensayo y la exploración de los gradientes afectivos (diferencias) y un correlativo refugio en las cimas emocionales de la tristeza y la alegría, con el objetivo de excluir cualquier posibilidad de cercanía, contacto y combinación entre ellas. El motivo de esta evitación a experimentar la ambivalencia hay que rastrearlo en la historia del bipolar.
- Pensamiento concreto
Este tipo de estrategia cognitiva le implica atarearse con grandes bloques de información a mayor velocidad que su propia formulación verbal, lo que puede procurarle un mayor rendimiento intelectual, un mejor control del equilibrio emocional y el poder penetrar en áreas de la personalidad donde no existen palabras (el Inconsciente). Claro está que esto funciona como una disposición que está distorsionada en el bipolar pero indica la riqueza potencial de su mente.
Por otra parte, además de este rasgo, el pensamiento bipolar posee una orientación intuitiva y multidimensional. Lo primero lo lleva a ser capaz de arribar a conclusiones sorprendentes, aunque no pueda dar cuenta de los procesos que lo condujeron a tal respuesta, y lo segundo, a experimentar los pensamientos como realidades desde incontables puntos de vista simultáneos y con una gran intervención de todos sus sentidos.
Para el bipolar las palabras, tal como él las expresa, son imágenes sensoriales ["Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden", (Alejandra Pizarnik)], y una imagen de esta naturaleza no se puede fijar porque, cuando deja de sentirse, se pierde como tal, y no es posible encontrar vocablos suficientes para explicarlas ["Toda la noche espero que mi lenguaje logre configurarme", (ídem)]. Esto da cuenta de la aceleración de ideas que por momentos los invade para intentar subsanar tal limitación.
- Creatividad
Esta afirmación del autor de El talento creador es coincidente con mis investigaciones al respecto, que apuntan a mostrar que la creatividad del bipolar se amplifica gracias, por una parte, al carácter concreto (por imágenes), intuitivo, multidimensional y dialéctico de su pensamiento, y por otra, a la curiosidad, esta actividad que Alonso Fernández ubica como "instinto de búsqueda de nuevas ideas y experiencias" y a la que Ronald Davis le atribuye la cualidad de ser una fuerza más intensa que la gravedad, la energía motriz que está detrás de la creatividad y de la evolución del hombre.
- Torpeza
En sus relaciones interpersonales se manifiestan como desmañados y deslucidos, parecen ineptos y carecen de pericia para decir lo apropiado e iniciar o cerrar un vínculo de modo "prolijo". Esta inhabilidad les provoca frustración e invalidez.
¿Qué es lo que esta clase de torpeza genera en el bipolar? En el mundo interno, que disminuya su autoestima (ya de por sí decaída), y en lo externo, que se trabe y paralice, o bien que se acelere y se vuelva hiperkinético, aumentando, así, su incoordinación.
Un equivalente de la torpeza son las desorientaciones espaciales y la pérdida del equilibrio que frecuentemente padecen. Se marean viajando en vehículo terrestre y cuando éste está detenido sienten que se mueve, calculan mal las distancias, habitualmente se pierden...
Frente al reproche de los demás por sus frecuentes "torpezas" y "descuidos", un bipolar podría hacer suyas estas palabras del gran poeta mexicano Jaime Sabines: "Te dicen descuidado porque ellos están acostumbrados a los jardines, no a la selva".
FUENTE: tomado de http://www.redbipolar.com/redbipolar/index.php?option=com_content&task=view&id=17&Itemid=65
viernes, 8 de enero de 2010
Las combinaciones de fármacos psiquiátricos bajo la lupa en EEUU
Los adultos en Estados Unidos bajo tratamiento por una enfermedad mental son más propensos a tener que tomar dos o más fármacos que hace una década.
Aunque poco se conoce sobre si son efectivos o cuáles son sus efectos adversos, las combinaciones de fármacos psiquiátricos se usan cada vez más para tratar una gran cantidad de trastornos mentales, incluida la ansiedad, la depresión, el trastorno de pánico, el estrés postraumático, el trastorno bipolar y la esquizofrenia, según indicó un estudio."Tenemos que saber si esas combinaciones les ofrecen algún beneficio a los pacientes", dijo Ramin Mojtabai, de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Johns Hopkins University, en Baltimore.
En este primer estudio en su tipo, Mojtabai y el doctor Mark Olfson, del Centro Médico de la Columbia University y del Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York, examinaron los datos reunidos durante 13.000 consultas a psiquiatras en Estados Unidos entre 1996 y el 2006.
Los expertos se concentraron en los cuatro tipos principales de psicotrópicos: antidepresivos, antipsicóticos, sedantes y estabilizadores anímicos.
El equipo halló que los antidepresivos fueron los más recetados. Las tres combinaciones más frecuentes incluyeron otro antidepresivo, un sedante o un estabilizador anímico.
Durante el estudio, dado que se les recetó por lo menos un psicotrópico a más pacientes, la cantidad de consultas en las que se indicaron dos o más fármacos creció del 43 al 60 por ciento, un "aumento significativo", escribió el equipo en Archives of General Psychiatry.
Las mujeres con cobertura, de entre 45 y 64 años y en una segunda consulta con el psiquiatra, fueron las más propensas a recibir dos o más prescripciones.
Lo más preocupante, dijo Mojtabai a Reuters Health, fue la tendencia creciente a combinar dos antipsicóticos, un tipo de fármaco que se le suele indicar a los esquizofrénicos. Según el equipo, las evidencias de la efectividad de esas combinaciones "son limitadas".
Los autores señalaron que la práctica habría avanzado más allá de las evidencias porque los nuevos psicotrópicos no tienen los mismos efectos secundarios que los fármacos anteriores.
"Quizás los médicos dejaron de estar tan pendientes o preocupados por las combinaciones porque los efectos secundarios inmediatos no son tan graves", indicó Mojtabai.
"Los nuevos antipsicóticos, por ejemplo, tienen menos efectos adversos, como sequedad en la boca o visión borrosa. De modo que los médicos no están tan preocupados por las combinaciones", indicó.
Pero, como señalan los autores, existen "más evidencias del aumento de los efectos adversos" asociados con las combinaciones psicotrópicas, incluido el riesgo a largo plazo de engordar, desarrollar diabetes o tener problemas cardíacos.
Mojtabai y Olfson instan a los profesionales de la salud mental a controlar el uso de esas combinaciones psicotrópicas hasta que existan más y mejores evidencias de su seguridad y efectividad.
"De lo contrario, los aumentos de los costos asociados con el crecimiento del uso de esos fármacos generarán restricciones administrativas de la cobertura para controlar esa práctica", advirtieron los investigadores.
FUENTE: Archives of General Psychiatry, enero del 2010
lunes, 21 de diciembre de 2009
La universidad de Brown inicia nuevas investigaciones sobre el trastorno bipolar en niños
Dos profesores de la Universidad de Brown (Providence, Rhode Island) han recibido fondos federales para innovadores proyectos de investigación de Neurociencia que se centrarán en el desarrollo del cerebro en los bebés y el trastorno bipolar en niños.
Sean Deoni, profesor asistente de ingeniería, planea para usar su concesión de 2,5 millones de dólares para estudiar el desarrollo neurológico a lo largo de la infancia y en las primeras etapas del desarrollo, de 2 meses a menores de 5 años, usando una técnica IRM ( Imágenes de Resonancia Magnética) que ha desarrollado previamente con sus colegas en Brown.
El Dr. Daniel Dickstein, profesor asistente de psiquiatría y comportamiento humano en la escuela de medicina de Alpert y jefe del programa de estados de ánimo pediátricos, imágenes y desarrollo neurológico (Pedi-MIND por sus siglas en inglés) en el hospital de Bradley, ha sido galardonado con una subvención de 1,87 millones de dólares para identificar marcadores biológicos y de comportamientos que distingan entre el desarrollo de trastornos bipolares plenos o sub-clínicos trastorno bipolar. La mayor parte de investigación del Dickstein llevará a cabo en el hospital de Bradley. El programa de investigación de Pedi-MIND utiliza técnicas de vanguardia como imágenes cerebrales, funciones conductuales y análisis genéticos para identificar marcadores biológicos de enfermedad psicológica.
Ambas subvenciones provienen del programa BRAINS del Instituto Nacional de salud mental del (NIMH) y se desarrollarán en cinco años. Sólo siete subvenciones de BRAINS - premios de investigación biocomportamental para científicos innovadores- se otorgaron en EEUU en 2009, año inaugural del programa.
Deoni y Dickstein están afiliados al Instituto Brown de Neurociencias.
Deoni estudiará la mielinización, un proceso que es crucial para establecer vías de comunicación eficaz en el cerebro. La mielinización es la formación de la capa de grasa de mielina alrededor de las neuronas del cerebro y fibras. Una mielinización anormal puede provocar trastornos que afectan al modo de caminar, al movimiento, a la comunicación, a la toma de decisiones y a otras funciones. Los científicos creen que una mielinización anormal puede contribuir a trastornos del desarrollo neurológico incluyendo autismo, esquizofrenia y retraso en el desarrollo.
La idea del estudio del Deoni es investigar cómo la mielina se desarrolla en el cerebro normalmente, con el fin de contrastarlo con los pacientes que se enfrentan a procesos de mielinización anormales. Equipo de Deoni utilizará estudios neurocognitivos y análisis de imágenes de resonancia magnética para medir el desarrollo del lenguaje, la memoria, control motriz fino y bruto y visión en niños. Su objetivo es entender qué regiones del cerebro son responsables de cada una de esas principales habilidades cognitivas, cómo se desarrollan con el tiempo y cómo los déficits pueden dar lugar a condiciones tales como autismo.
Dickstein utilizará su experiencia en captación de imágenes neurocognitivas y datos cerebralespara ayudar en el programa de investigación de Deoni.
A su vez, Deoni utilizará su experiencia en redes de materia blanca para colaborar en el proyecto de Dickstein, que incluirá también un equipo de expertos del Hospital Bradley, Rhode Island y de la Universidad de Brown. Expertos nacionales de la Universidad de Nueva York, Yale y del NIMH también estarán involucrados.
A la luz de la aparición en niños y adolescentes diagnosticados de trastorno bipolar durante la última década, el proyecto del Dickstein trabajará conjuntamente con el estudio COBY (curso y desarrollo de la juventud bipolar), que ha estado investigando la evolución del trastorno bipolar en niños a medida que se convierten en adultos jóvenes. La sinergia entre los dos proyectos está diseñada para identificar marcadores biológicos y de comportamientos que diferencien entre el trastornos bipolares completos y sub-clínicos.
Si tienen éxito, esos marcadores podrían potenciar la historia clínica de los pacientes, lo que haría más específico el diagnóstico y el tratamiento para los niños con trastorno bipolar.
Fuente: traducido de Medical News Today.
domingo, 20 de diciembre de 2009
El trastorno bipolar dobla la tasa de mortalidad de la población general, según el Consenso Español de Salud Física de pacientes
Las personas con esta enfermedad tienen más riesgo de padecer hipertensión, obesidad, enfermedades pulmonares e infección por VIH
Los pacientes con trastorno bipolar presentan una probabilidad mayor de contraer enfermedades y una mortalidad superior a la población general. De hecho, se calcula que la tasa de mortalidad entre este grupo de pacientes es el doble que en la población sana debido, principalmente, al mayor índice de suicidios pero, también, a un mayor número de casos de síndrome metabólico y de enfermedades cardiovasculares.
Esta es una de las principales conclusiones del Consenso español de salud física del paciente con trastorno bipolar, una grave enfermedad mental que puede llegar a afectar a entre el 2 y 5 por ciento de la población. Esta iniciativa, pionera en nuestro país, en la que han participado 32 psiquiatras y 10 expertos de otras especialidades de la medicina, ha sido promovida por la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB) y ha contado con el apoyo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC). El consenso ha sido patrocinado y financiado por Bristol-Myers Squibb y Otsuka Pharmaceutical.
Para elaborar este documento, los expertos llevaron a cabo una revisión exhaustiva de la literatura médica con el fin de identificar las enfermedades físicas más habituales en los pacientes con trastorno bipolar a través del buscador Medline. Los investigadores detectaron, mediante la revisión de 67 estudios publicados entre 1966 y 2008, que las patologías que aparecen con mayor frecuencia en las personas con trastorno bipolar son hipertensión, obesidad, tabaquismo, enfermedades pulmonares, migraña e infección por VIH. Además, las personas con trastorno bipolar fuman más que la población general -la prevalencia del tabaquismo oscila entre el 50 y el 60 por ciento de los pacientes- y tienen más riesgo de dependencia de alcohol y otras sustancias.
"Los pacientes con trastorno bipolar tienen una sobrerrepresentación de las enfermedades que afectan a toda la población", afirma el doctor Julio Bobes, presidente de la SEPB, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo y miembro de la directiva de la Asociación Europea de Psiquiatría. "Son personas que tienen más infartos, más enfermedades coronarias y más problemas metabólicos y, consiguientemente, sufren una pérdida de su esperanza de vida", añade este experto, uno de los impulsores del Consenso español de salud física del paciente con trastorno bipolar. En este sentido, el doctor Bobes recuerda que hay estudios que calculan que los pacientes pierden entre 10 y 15 años de vida respecto a sus coetáneos.
Una de las causas de la mayor comorbilidad y mortalidad de los pacientes con trastorno bipolar la constituyen sus hábitos de vida. "Cuando uno está deprimido no acostumbra a alimentarse correctamente, sino más bien todo lo contrario y, además, la depresión comporta más sedentarismo", explica el doctor Eduard Vieta, director de la Unidad de Trastorno Bipolar del Hospital Clinic de Barcelona. "Los episodios maníacos, en cambio, comportan hiperactividad y el paciente puede dejar de comer durante días". Este experto también señala al abuso de sustancias, como el tabaco y el alcohol, como principales causantes del mayor número de casos de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y respiratorias entre la población con trastorno bipolar.
El estigma de los pacientes
Los autores del Consenso español de salud física del paciente con trastorno bipolar apuntan, además, a las dificultades de acceso de estos pacientes a los servicios de salud. Este problema, que es compartido por las personas que padecen otras enfermedades mentales graves, está asociado en buena medida al estigma que padecen los pacientes con trastorno bipolar. "El estigma no es una marca que llevan los pacientes en su cara, sino que conlleva diferente trato y diferentes oportunidades de acceso a los servicios que ofrece el sistema de salud", admite el doctor Bobes.
"Existen" -continúa el doctor Bobes-, "otros factores que inciden, además, negativamente en su salud física, como estar tomando diferentes fármacos depresivos y antipsicóticos, algunos de las cuales añaden más factores de riesgo".
El doctor Saiz, presidente de la SEP y jefe de servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, considera que los psiquiatras españoles "deben contribuir a detectar precozmente todos los factores de riesgo de sus pacientes y actuar sobre ellos, además de facilitar su acceso a los servicios de salud y que en ellos sean tratados con la misma atención que cualquier otro paciente o aún mayor".
Por este motivo, los autores del Consenso español de salud física del paciente con trastorno bipolar incluyen en el texto una serie de recomendaciones que tienen como objetivo "fijar aspectos sobre los que es posible intervenir desde la consulta para disminuir las consecuencias de la enfermedad y de los malos hábitos de los pacientes", señala el doctor Jerónimo Saiz.
En concreto, el documento de consenso recomienda hacer una historia clínica completa a cada paciente en la que se incluyan sus antecedentes familiares y personales, valoración del riesgo de suicidio, datos de consumo de sustancias adictivas e información sobre dietas, estilo de vida y consumo de fármacos. También aconseja realizar con regularidad una exploración general y pruebas analíticas: medir la presión arterial, vigilar el índice de masa corporal, el perímetro abdominal, los niveles de glucosa y lípidos -colesterol total, colesterol HDL, colesterol LDL, triglicéridos- y un análisis de sangre para detectar la presencia del VIH y de los virus de la hepatitis B y C.
Por otro lado, el Consenso español de salud física del paciente con trastorno bipolar incide también en las recomendaciones que hay que transmitir al paciente. "Lo primero que tiene que hacer es modificar sus hábitos de vida en cuanto a dieta, práctica de ejercicio físico y abandono de hábitos como el tabaquismo y el alcohol", apunta el doctor Jerónimo Saiz.
El trastorno bipolar es una grave enfermedad mental que produce cambios drásticos en el estado de ánimo de las personas. "Estos cambios, que pueden durar días o semanas, provocan que la persona esté deprimida, triste, inapetente, cansada o bien eufórica, acelerada e hiperactiva", explica el doctor Vieta. No obstante, hay épocas en las que el paciente se recupera y no muestra ninguna diferencia con una persona que no padezca la enfermedad.
Entre los síntomas depresivos que padecen los pacientes se encuentran la tristeza prolongada, ansiedad, sentimiento de desesperanza, baja autoestima, pérdida de interés por las actividades habituales, falta de energía e ideas suicidas. En la fase eufórica pueden aparecer síntomas como aumento de energía, inquietud, humor exaltado, irritabilidad, pérdida de capacidad de concentración, comportamiento provocativo o incluso agresivo, velocidad de pensamiento y en el habla.
"Es una enfermedad muy desconocida incluso entre los profesionales de la salud y esa es una de las causas de que exista un retraso en el diagnóstico muy importante", sostiene el doctor Vieta. Otro factor que perjudica la identificación de la enfermedad es el estigma y el hecho de que los paciente prefieran buscar ayuda antes en otros profesionales de la salud, como psicólogos o neurólogos, que en los psiquiatras, lo que acaba influyendo de forma negativa en el tratamiento correcto de la enfermedad.
FUENTE: Europa Press.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Alexza anuncia la presentación de la NDA de AZ-004 (Staccato(R) Loxapina) (1)
Alexza Pharmaceuticals, Inc. (Nasdaq: ALXA) ha anunciado hoy que ha presentado su solicitud de nuevo fármaco (NDA) para Staccato(R) loxapina (AZ-004) a la Administración de Fármacos y Alimentos de EE.UU. (FDA). AZ-004 es un producto candidato de inhalación desarrollado para el rápido tratamiento de la agitación en pacientes con esquizofrenia o trastorno bipolar. La IND para Staccato loxapina se presentó a la FDA en agosto de 2005.
"AZ-004 ha proporcionado un perfil de seguridad y eficacia predecible y consistente para tratar a los pacientes con agitación", comentó James V. Cassella, PhD, vicepresidente de Investigación y Desarrollo de Alexza. "Creemos que AZ-004, en caso de aprobarse, tiene el potencial para cambiar las prácticas de tratamiento para la agitación aguda, como único producto capaz de cumplir el deseo de los pacientes de obtener rápida y cómodamente el control, el objetivo de los médicos de calmar rápida y fiablemente a un paciente agitado"."Los datos que hemos visto de los ensayos de Staccato loxapina son competitivos", indicó Michael Lesem, doctor y director médico ejecutivo del Claghorn-Lesem Research Clinic de Houston (Texas). "El producto muestra una reducción rápida y predecible de la agitación, y parece tener un perfil de seguridad favorable en estas poblaciones de pacientes".
"Una vez más superamos nuestro plazo de objetivo corporativo con la presentación de la NDA para AZ-004", afirmó Thomas B. King, director general y consejero delegado de Alexza. "El esfuerzo concentrado continuado de todo el equipo de Alexza en 2009 ha sido completamente destacado, y nos ha permitido finalizar este hito para la compañía. Esperamos con impaciencia 2010, mientras trabajamos hacia la aprobación de este producto candidato".
"Cuando se fundó Alexza, tenía la visión de que su tecnología patentada tenía el potencial para mejorar el valor terapéutico de los fármacos", dijo Alejandro C. Zaffaroni, PhD, presidente emérito y cofundador de Alexza. "Es estupendo que Alexza haya alcanzado su primera NDA tan rápidamente y esté a un paso de su primer producto de Staccato, Staccato loxapina".
Acerca de AZ-004 (Staccato loxapina)
AZ-004 es un terapéutico anti-agitación que combina el sistema Staccato patentado de Alexza con loxapina, un fármaco que pertenece a la clase de compuestos conocidos generalmente como antipsicóticos. La loxapina está actualmente disponible en una formulación oral en EE.UU. para el tratamiento de las manifestaciones de la esquizofrenia. El sistema Staccato es un inhalador de una sola dosis portátil, calentado químicamente, que ofrece un aerosol de fármaco puro para tejidos altamente vascularizados del pulmón profundo.
Como terapéutico fácil de utilizar, controlado por el paciente y altamente fiable que ofrece una rápida reducción en la agitación, la compañía cree que AZ-004 cumple los tres atributos clave para el tratamiento de la agitación aguda tal y como se especifica en las American Association of Emergency Psychiatrists' Expert Consensus Guidelines para el tratamiento de las emergencias de conducta: velocidad de establecimiento, fiabilidad de la medicación y preferencia del paciente.
FUENTE: comunicado oficial de Alexza en Europa Press (reproducción parcial).